09-02-2010
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Impuesto al cheque: lo que pierden las provincias si apuestan al Fondo del Bicentenario |
La resignación de la coparticipación del 100% del impuesto al cheque a cambio del apoyo al Ejecutivo, haría perder recursos fundamentales a las provincias.
En la discusión por la creación del Fondo del Bicentenario, varios Gobernadores ya han dado su apoyo de forma pública al Ejecutivo Nacional. Más allá del pedido de algunos Gobernadores para que se reparta entre las provincias parte del dinero acumulado en el Fondo del Bicentenario, la Carta Orgánica del Banco Central habilita a la utilización de reservas de “libre disponibilidad” sólo para el pago de obligaciones contraídas con organismos financieros internacionales y para el pago de servicios de la deuda pública del Estado Nacional.
En los últimos días el Gobierno ha realizado transferencias financieras a provincias como Jujuy, Misiones, Buenos Aires y Tierra del Fuego, para contar con su fidelidad en el Congreso, pero mediante la aplicación de otros recursos.
De todas formas, los réditos que podrían llegar a sacar las provincias con su apoyo a la iniciativa del Gobierno son muy escasos en comparación con el respiro financiero que implicaría la coparticipación del 100% del impuesto al cheque.
Todo indica que el 2010 volverá a ser un año complicado para las provincias, para las que se proyecta nuevamente un déficit primario abultado. A esto se le suman $15.500 millones de vencimientos de capital e intereses a los que deben hacer frente. El 2009 ya finalizó para ellas con un déficit primario de 1,2% del PBI, consolidándose de esta manera, un resultado primario negativo por segundo año consecutivo, y creciente.
Dado este panorama, la coparticipación del 100% del impuesto al cheque implicaría para las provincias un incremento permanente en su flujo de ingresos anuales, a diferencia del Fondo del Bicentenario, que representa un stock que al utilizarse se agota y que está atado a negociaciones de tipo político.
Hoy en día la coparticipación del impuesto es del 30%. En 2009 por este tributo las provincias obtuvieron $3.100 millones. Si el tributo hubiese sido coparticipado en su totalidad, hubieran recibido $10.300 millones de pesos, $7.200 millones más. Para este año se estima que la recaudación llegará a los $23.800 millones y, con el 30% de la coparticipación del tributo, las provincias estarían resignando la posibilidad de percibir $8.300 millones o bien U$S 2.080 millones, lo que equivale a un tercio del Fondo del Bicentenario.
Por más que el Gobierno aceptase incrementar las transferencias a las distintas jurisdicciones por encima de lo contemplado en el presupuesto, en un monto equivalente (poco probable dado que no aseguró el ingreso al mercado de capitales), no sería un buen negocio para las provincias, ya que dejar de lado la discusión del impuesto al cheque implicaría resignar un flujo anual de ingresos a futuro, que traídos a valor presente, superan ampliamente al valor del 100% del Fondo del Bicentenario.
FUENTE: abeceb.com
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