Diciembre: Un buen augurio para el frente externo

Diciembre: Un buen augurio para el frente externo

Diciembre: Un buen augurio para el frente externo

 

El último dato del intercambio comercial argentino refuerza la tendencia que ya era evidente desde comenzado el ultimo trimestre del año: las importaciones siguieron reflejando su sensibilidad histórica al ritmo de la actividad económica y se contrajeron con fuerza, anotando en diciembre su cuarta caída de dos dígitos de forma consecutiva. Además, como ocurrió en noviembre, un alto nivel de liquidación de granos redundó en un fuerte incremento de las ventas al exterior, que, si bien a lo largo de 2018 venían mostrando buenos registros en un universo amplio de productos, esto fue opacado por el año atípicamente negativo del complejo sojero-cerealero. Estos factores se conjugaron para producir un abultado superávit comercial de 1.369 en el último mes del año, el mayor desde 2014.

 

Intercambio comercial en Argentina

Gráfico ica

Fuente: INDEC

 

Con éstos, los últimos números de 2018, cerramos el año con un rojo comercial de “apenas” 3.800 millones, casi un tercio de nuestra proyección al iniciar el año. Las ventas externas crecieron en doce meses un 5,3% y las importaciones cayeron un 2,2% (tras alzas de 21% y 6% en los primeros dos trimestres respectivamente).

Por el lado de las exportaciones, hay algunos sectores que se destacaron al analizar el agregado del año. El de mejor rendimiento en perspectiva interanual fue la cadena ganadera, que totalizó ventas por USD 2.700 millones, un 39% más que en 2017. Por detrás se ubicaron el sector de automotores y motovehiculos, que vendieron 28,5% mas al exterior que el año pasado, y la metálica básica y sus productos, con crecimiento interanual de 26,2%. El sector combustibles y minerales también vio crecer fuertemente el valor de sus exportaciones, aunque principalmente por mayores precios internacionales. Por la negativa, los sectores afectados por la sequia (agro e industria alimenticia), vieron caer 6,8% y 2,1% sus ventas externas. Descontando estos dos sectores, las exportaciones argentinas crecieron 12%

Entrando en el detalle de las importaciones, que cayeron 27,1% en el mes de referencia para redondear la mencionada baja del 2,2%, vemos un retroceso bastante transversal a los usos económicos y sectores de la actividad. No obstante, algunos detalles valen mencionarse. Por ejemplo, la violenta caída de 63% en las importaciones automotrices en el último mes del año, en línea con un mercado interno que vio retroceder en torno al 40% los patentamiento en el mismo mes. El sector vio caer sus importaciones por séptimo mes consecutivo y cerro el año con un retroceso interanual de 17%. No es el único: Bienes de capital (-38,0% en diciembre y -11,9% en doce meses) Bienes de consumo (-33,7% y -2,4%) también cerraron el año en franca caída. Solo bienes intermedios, por el crecimiento en la importación de suministros industriales, escapó a esta dinámica (cerró el año 14,6% por encima).

Así, cerramos el año con cuatro superávits comerciales consecutivos, en una imagen que parece un augurio de lo que será el 2019: exportaciones creciendo a dos dígitos, con el decidido impulso del complejo cerealero (en el fin de año explicado por una fuerte liquidación de stocks, como muestran los datos del ministerio de agroindustria) e importaciones deprimidas por el vuelo bajo de la actividad. En un escenario base con la economía (neto de agro) repuntando hacia el tercer trimestre y tipo de cambio real estable, el resultado comercial podría escalar a un superávit de USD 8.000 millones, un saldo favorable no visto hace 6 años.