No está muerto quien pelea

No está muerto quien pelea

No está muerto quien pelea. Primer Encuentro Presidencial entre Bolsonaro y Macri.

 

La elección de Jair Bolsonaro y las primeras declaraciones de su Ministro de Economía, Paulo Guedes, acerca de que el MERCOSUR no sería una prioridad en la agenda del país vecino, habían incrementado las dudas y arrojado un manto de incertidumbre sobre el futuro de la relación bilateral y del bloque regional.

Sin embargo, el encuentro de ayer entre ambos Presidentes y sus equipos de trabajo sirvió para despejar dudas. Mauricio Macri fue el primer mandatario extranjero recibido por un Bolsonaro en funciones, con una agenda de trabajo común. En la conferencia de prensa que brindaron ambos jefes de Estado se evidenció una buena sintonía personal y una visión alineada respecto a los desafíos comunes para ambos países y en relación con la región.

Un Bolsonaro distendido ponderó los esfuerzos de Macri para apuntalar la economía argentina y hacerla más integrada al mundo, también reconoció el trabajo realizado para hacer más eficiente a la administración pública y enfrentar los desafíos en el área de seguridad. En relación al MERCOSUR, para el Presidente brasileño, el objetivo es lograr relevancia en el área externa para lo cual se deberían iniciar nuevas negociaciones para recuperar el terreno perdido.

Por su parte Macri recordó que la asociación estratégica, entre las dos naciones, se basa en valores compartidos, como la democracia y la integración. Remarcó que ambas economías están interconectadas (Brasil es el principal socio comercial para nuestro país, en tanto que Argentina es el segundo destino para las exportaciones industriales brasileñas), que cuando a una parte le va bien, le va bien a la otra, de allí la necesidad de que a ambas les vaya bien. También elevó la apuesta ponderando los avances realizados en las negociaciones entre el MERCOSUR y la Unión Europea y exhortando a concluir el acuerdo comercial.

Un punto en el cual hubo coincidencia fue la necesidad de modernizar MERCOSUR, frente a los desafíos del siglo XXI, para aprovechar las oportunidades que ofrece el mundo y la necesidad de fortalecer la relación bilateral. Más allá de las coincidencias, todo indica que Brasil seguirá insistiendo para ganar grados de libertad que le permitan negociar acuerdos bilaterales, por afuera del MERCOSUR.

En la agenda de cooperación, los temas nucleares, espaciales, aeronáuticos, de ciencia y tecnología, judiciales, de combate al lavado de activos y al crimen organizados, tomaron relevancia. Otro punto de acuerdo fue el cuestionamiento que ambos mandatarios realizaron al régimen de Venezuela, donde Macri mostró la posición más enfática.

En cuanto a las reuniones que mantuvieron los equipos de trabajo, cabe resaltar el encuentro que mantuvo Dante Sica (Ministro de Producción y Trabajo) con sus pares brasileños Paulo Guedes (de Economía, Finanzas y Planificación) y Tereza Cristina Corrêa da Costa (Agricultura), donde se acordó una agenda de trabajo bilateral y para el MERCOSUR en las áreas de comercio y producción. Entre otros puntos, en el marco del MERCOSUR, se coincidió en la necesidad de revisar el Arancel Externo Común (AEC) para mejorar la competitividad de ambas economías y en priorizar las negociaciones comerciales que ya están avanzadas (fundamentalmente, UE). La facilitación de comercio bilateral también será una prioridad, donde la convergencia regulatoria y el acceso de productos agroindustriales tendrán una fuerte gravitación.

Más allá de este primer encuentro, que arroja cierta luz sobre la aproximación que Bolsonaro tendrá con los países de la región, habrá que estar pendiente de la Agenda del Presidente de Brasil y sus declaraciones la semana próxima en el encuentro anual del Foro de Económico Mundial de Davos (que junta a líderes globales del sector público y de las mayores empresas globales). Este año los temas girarán en torno a los riesgos globales, entre los cuales la globalización 4.0, el rol del multilateralismo y los temas ambientales, ocuparán gran parte de la agenda. ¿Le alcanzará a Bolsonaro con sus reformas pro-mercado, para cautivar a los líderes globales? ¿Qué otras puntas tirará sobre cómo piensa insertar a Brasil en el nuevo contexto internacional de cara a la economía del futuro?