Marzo con sorpresas

Marzo con sorpresas

Marzo con sorpresas

Buenos Aires, 24 de abril – Luego de varios meses con una tendencia firme y unas tantas sorpresas negativas, marzo trajo consigo varias sorpresas en materia de comercio exterior. A contramano de los indicadores preliminares (caída en la recaudación de derechos de exportación, tibio el comercio con Brasil), las exportaciones mostraron una fuerte expansión, la mayor en términos interanuales del ciclo expansivo, situándose 17,2% por encima de marzo 2017. Dejaron así bastante por detrás a las importaciones, que finalmente dan una señal de desaceleración y se situaron 8,8% por encima del guarismo registrado un año atrás. El saldo registrado es así menos deficitario que el registrado un año atrás, algo prácticamente inédito desde que volvimos a crecer.

Mayor crecimiento de las exportaciones en 14 meses

Por primera vez desde enero de 2017, se revirtió la tendencia y las exportaciones registraron un crecimiento superior a las importaciones. En marzo, con un valor exportado de USD 5.347 M, se registró el mayor crecimiento en catorce meses (17,2% i.a.). El aumento en las ventas al extranjero se explicó en un 55% por el avance en las cantidades exportadas.

Con la excepción de las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), los demás rubros tuvieron un crecimiento significativo durante el tercer mes. Puntualmente, las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), que habían decaído durante febrero, volvieron a crecer con fuerza (22,6%). El incremento del rubro estuvo impulsado por las ventas de Material de transporte terrestre (+35,2%), del cual un 75% se envió a Brasil. También sumaron al aumento del rubro las subas en Productos Químicos (24,8%) y Piedras, metales preciosos y sus manufacturas (13,2%).

A su vez, las exportaciones de Productos Primarios se aceleraron con respecto al primer bimestre, con un incremento de 29,8%, ubicando el crecimiento en 18,5% para el primer trimestre. La exportación de Cereales, principalmente trigo y maíz, tuvo un importante rol en el crecimiento del rubro (37,2%). En el caso del trigo, el incremento en las exportaciones se destinó mayormente a Brasil y para el maíz fueron las ventas a Argelia y Arabia Saudita que tuvieron los mayores incrementos. Las exportaciones de frutas frescas también anotaron un aumento significativo en marzo (53,7%). Este crecimiento se explica por la cosecha de peras y manzanas, que adicionalmente tuvieron una baja base de comparación, debido a una menor demanda de estos productos en 2017.

Las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) revirtieron la tendencia negativa que las caracterizo en los primeros dos meses del año. Sin embargo, las exportaciones de MOA siguieron con un débil desempeño (2,2%), particularmente teniendo en cuenta que las cantidades exportadas retrocedieron -7,6%. Esta caída en las cantidades se vio compensado por la mejora en los precios de las MOA (10,7%), a raíz de la menor oferta en el sector a raíz de la sequía.

Hacia dentro del rubro, los productos derivados de la soja, que definen la trayectoria del rubro, continuaron reflejando los efectos de la sequía que abatió al campo. Por un lado, el rubro de Grasas y Aceites, explicado principalmente por el Aceite de soja, retrocedió -25,1% i.a. mientras los Residuos y desperdicios, mayormente Harina y pellets de soja, tuvo un magro crecimiento 3,2% durante el mes.

¿Techo para las importaciones?

Tras un brusco aumento en enero, finalmente las importaciones mostraron las primeras señales de desaceleración. Por segunda vez consecutiva las importaciones se estabilizaron en términos desestacionalizados (-0,2% y venían de +0,1% en febrero). Una imagen bastante contrapuesta a lo que se veía viendo en 2017. En la comparativa interanual el guarismo también fue bajo en perspectiva reciente, subiendo solo 8,8%, la menor expansión en 13 meses.  Vale recordar, no obstante, que en marzo 2017 se evidenció el primer “salto” de las importaciones, hasta ese entonces planchadas por la recesión. Por lo que el efecto base de comparación maquilla un poco el registro.  Tanto es así que hoy las importaciones son máximo histórico para un mes de marzo (usd 5.958 millones) y un primer trimestre (usd 16.891 millones). Aun así la desaceleración fue más temprana y acentuada de lo que esperábamos.

“Puertas adentro”, marzo también mostró algunos detalles interesantes. Las importaciones de Bienes de Capital se estabilizaron (+0,1%) tras un primer bimestre expandiéndose al 18%. Juega acá el arrastre de los equipos de transporte industriales, un rubro que tiene una sensibilidad importante respecto a la actividad del agro, que rendirá por debajo de las expectativas por la sequía. Otros rubros de bienes de capital mostraron rendimientos más saludables (máquinas y material eléctrico subió 10,7%) aunque a menores niveles que los últimos meses. Las importaciones de vehículos de pasajeros, que anotaban 30% de aumento entre enero y febrero, cayeron 7,7% en marzo. La improbabilidad de que las compras difieran mucho de los máximos históricos registrados en 2017 supone que el sector, que explica alrededor del 20% de las importaciones, será un ancla para las importaciones en lo que queda del año (vemos que la producción nacional empieza a ganar lugar en los patentamientos, a diferencia de 2017).

Las importaciones de Bienes de Consumo también vieron una desaceleración interesante (+0,5% contra 22,5% en el primer bimestre) con especial foco en los bienes no durables (alimentos y bebidas, calzado, textiles), mientras que los durables prolongaron la racha alcista (máquinas y aparatos subieron 35,8%). Resto de usos mostraron rendimientos más en línea con la tendencia (bienes intermedios crecieron 14,3%, piezas y accesorios 18,3%)

Viendo a nivel producto, la soja para procesamiento sigue en franco ascenso dada la necesidad de abastecimiento por el declive de la producción local, sumando 234 millones en el mes. Importaciones de combustibles y minerales también crecieron, manifestando un fuerte efecto precio en consonancia con lo que ocurre a nivel global.

De cara a abril, habrá que prestar especial atención a la serie desestacionalizada. Una continuación del estancamiento en el mes a mes sería una señal más convincente de que finalmente las importaciones están llegando a un nuevo estado estacionario tras el proceso de apertura. En términos interanuales probablemente veamos un salto dado que en abril de 2017 las importaciones no fueron significativas en valor. En cuanto a la perspectiva de mediano plazo esperamos que las importaciones sigan convergiendo al 10% (van 18% en tres meses), por lo que vemos, aunque más hacia fin de año, las importaciones muestren expansiones de un digito.

Sin cambios en el escenario

Con un déficit comercial de USD 611 M, el saldo negativo fue el menor desde mayo 2017 (USD -576 M). De esta manera, se desaceleró fuertemente con respecto a los primeros dos meses del año dejando el primer trimestre con un déficit comercial acumulado de USD -2.483 M. Aunque este dato sorprende por la altura del año y la fuerza de la desaceleración en déficit, no es suficiente para realizar una modificación en la estimación del saldo para este año, que se sostiene en torno a los USD 13.000 M. Será importante monitorear en los próximos meses, como evoluciona el impacto de la sequía en las exportaciones (por ahora se evidencia un buen contrapeso entre precios y cantidades), el intercambio bilateral automotriz con Brasil y las importaciones de Bienes de Capital (la pata positiva del salto importador del ultimo año).

 

Comercio exterior argentino:

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